El pasado viernes 16 de enero, nos dejaba de manera repentina, don José Ladrón de Guevara Flores, a los 78 años de edad. Pepe formaba parte de una familia entrañable, los Ladrón de Guevara-Flores, hijos de los recordados Antonio Ladrón de Guevara Mateos (mítico portero del Antequera) y Encarnación Flores Ortega.
Pepe trabajó en la hostelería y tuvo en el fútbol su gran afición, siendo socio y fiel seguidor en una familia donde el fútbol era pasión de vida. Aún se recuerdan las antológicas paradas de su padre que da nombre a la calle principal del Estadio de El Maulí.
Pasó los últimos años bajo el cuidado de sus hermanos, quienes lloran su pérdida. Una familia muy devota, como en su caso, del Señor del Mayor Dolor (estampa llena se sentimientos cuando rezaron con su féretro a sus pies), la Virgen de los Dolores y Santa Eufemia. Ahora le toca seguir protegiendo a los suyos que se han quedado sin parte del corazón de su día a día.




