Cuando la tierra era el terreno de juego, las franjas verdiblancas inmaculadas y el Club Deportivo Antequerano era el nombre del club de esta ciudad, hubo una generación de futbolistas que lo dieron todo por este deporte. Uno de ellos fue José Luis González Casasola, un futbolista que nació para desvivirse por este deporte. Decir “Casasola” era decir pasión, pundonor, entrega, generosidad, lucha.
Nos dejó este martes 19 de mayo con tan sólo 76 años. Con él recordamos a ese futbolista que desde finales de los 60 y hasta mediados de los 70 lo dio todo por estos colores.
Luego, como amante fervoroso que era del fútbol, fue uno de los grandes entrenadores de la base. Siempre mantuvo su gran amistad con los Pepe Toro, Juan Antonio, Pepe Cuesta, El Copa, Fox, El Recoleto, Gallego, Antonio “El Guita”… Luego, en el día a día su profesión era electricista y siempre tenía un momento agradable de conversación.
Que el Señor y la Virgen de la Piedad (de la que fue hermanaco) sepa consolar a su esposa, Puri Rodríguez Muñoz; así como a sus hijos: Puri, Carmen, Rocío y “Pepillo” que heredó su magia en el campo. Dejar escrito a sus nietos que tuvieron un abuelo, el “Nini”, que sintió la pasión por estos colores y darle a los chavales los alicientes para sentir la magia del balón donde el partido más importante se juega cuando se crea una familia dentro y fuera del campo. Otro apellido que habría que inmortalizar en nuestra ciudad.




