En unos tiempos donde la IA (Inteligencia Artificial) lo puede conseguir casi todo, es bueno recordar que hubo una época donde las personas, a base de ingenio, trabajo y más trabajo, conseguían lo imposible. Entre esos logros, lo que nuestra querida y recordada Radio Antequera consiguió haciendo comarca, llevando a través de las ondas las melodías musicales, las entrevistas, las noticias a todos los rincones de las casas de Antequera, pueblos más cercanos y hasta la propia capital de Málaga. De esos años dorados entre los años 70, 80 y 90 formó parte don Francisco Palma Mantilla, que nos ha dejado este miércoles 25 de marzo a los 85 años.
Paco, como todos lo hemos conocido y tratado, empezó desde abajo cuando Radio Antequera formaba parte de la Cadena Ser en esos años increíbles, donde las familias estaban esperando la hora de las obras de teatro, las canciones dedicadas, las entrevistas sinceras, con la magia de la radio como eje de nuestro día a día: era nuestra radio. Comenzó como técnico y productor, aprendiendo de don Prudencio Aguilera a cómo se dirigía una emisora y dando sonido a las voces de los inolvidables Miguel Martín y Ángel Guerrero y de las voces femeninas y pioneras que fueron de Meli, Rosa y Rosario. Junto a ellos el resto de personas que lo dieron todo por llenar las horas y horas de bendita programación local.
Paco encontró en la radio su trabajo, su vocación y su mujer, Meli Pérez Sánchez, nuestra musa de la radio. El amor les unió, fusionando el sonido de sus voces. La ronca y enérgica de Paco y la dulce y melosa de Meli. Tuvieron tres hijos: Carmen, Victoria y Francisco Carlos. Pasaron los años y a Paco se le dio la oportunidad de dirigir una emisora en Montilla, cuando de Ser pasó a Rueda y Cadena Rato, nuestra Radio Antequera. Con Paco Palma nuestra EAJ 26 se desplazaba a radiar los partidos del Antequerano en el primer ascenso a Segunda B, desde Cádiz a Jaén, desde el Carranza a cualquier estadio que hiciera falta. Todo por llevarle a los oyentes el día a día de la ciudad.
Conoció en su camino a un joven Juan Manuel Clavijo, que empezó como él desde abajo, dándolo todo por la radio, ya en su transformación en Onda Cero, de la que luego sería du último director local. Vinieron las ferias, incluso la emisora en Málaga. Antequera vivía su época dorada de su radio, de los medios de comunicación. Los años pasaban y la radio era el referente del pulso de la ciudad y su comarca. Programa, más iniciativas, entrevistas y estar al lado del día a día de las ondas de la radio.
Llegaron nuevo tiempos, el romanticismo se fue perdiendo, llegó internet, los móviles, se fueron jubilando las voces, se nos fueron disipando en su entorno celestial. Paco se jubiló, se dedicó en cuerpo y alma a su mujer, sus hijos, sus nietos… Le saludábamos en sus paseos por calle Lucena, su calle Rodaljarros, y él siempre atento, con su sonrisa, humor y forma de ser te recordaba aquellas aventuras con las que formaste parte de esa época dorada. Pero su vida se fue diluyendo poco a poco como el sabor a aquella Radio Antequera de los transistores.
Nos lo imaginamos, allá arriba, preparando esa conexión imposible entre el cielo y la tierra, junto a todos sus amigos y profesionales de la radio que se fueron antes con Joaquín Ruiz Ortega, aquel fundador de nuestra radio, que dejó ese regalo para las ondas. Quizá la IA la inventaran allá arriba, para poder conectar con nosotros. Quizá… Mientras, las generaciones que crecimos con nuestra Radio Antequera, no olvidaremos todo lo que ellos consiguieron con su servicio público, su pasión por las ondas de nuestra insignia de Radio Antequera, que tuvo varios nombres, pero donde siempre hubo un Paco Palma, sumado a todo ese elenco de técnicos (Manolo Berrocal, Pepe Ruiz padre, Pepe Ruiz hijo…), a los que sumamos a todas las personas que han formado y lo siguen haciendo hoy en esta Radio Antequera, hoy en el grupo de 101 Televisión.
El duelo se recibe en Tanatorio ASV del Polígono de Antequera. Se despide en la iglesia parroquial de San Sebastián a las 12 horas este jueves 26 para su posterior entierro en el Cementerio de Antequera.




