Alumnos, profesores, padres, antiguos alumnos y hermanas franciscanas participaron este viernes 29 de mayo en el rosario de la aurora del Colegio María Inmaculada.
Desde el interior de la iglesia partía la imagen de la Virgen para ser recibida por toda la comunidad educativa, con alumnos vestidos de flamenco y con los trajes de Primera Comunión aquellos que han recibido por primera vez este año el Cuerpo de Cristo. Fueron rezando el rosario completando todo el mes que han dedicado a la Madre.
Pasaron por los Jardines del Mapa para llegar ante las puertas de los Jardines del Corazón de Jesús y posteriormente, ante el Corazón de María; entrando finalmente por la parte trasera del colegio donde no faltó una gran petalada. Terminaron con las sevillanas a la virgen y la eucaristía, siempre sentida y con especial mirada a los alumnos que este año finalizan sus estudios en el centro educativo. Los alumnos de Segundo de Bachillerato se les ha impuesto la insignia del colegio en este acto final lleno de emoción.






