Antequera se despide de un comercio emblemático: Papelería San Agustín que este viernes 26 de junio levantó por última vez sus persianas para atender a tantas generaciones de antequeranos y comarcanos que han tenido en ella el lugar de encuentro en busca de esa fotocopia, lápiz, libro, consejo o hasta ese Portal de Belén.
Los hermanos Juan Carlos e Ignacio Aragón Cruces, de Papelería San Agustín, anunciaban a final del pasado año que a mediados del 2026, pondrían fin a este emblemático negocio por jubilación. Tras concederle el Efebo nos compartieron que se jubilaba Juan Carlos por lo que han decidieron cerrar el 1 de julio. “Tenía pensado continuar un poquito más de tiempo para que mi hermano se hubiera acercado más, pero me llegó la carta de la Seguridad Social y fue el primero que me dijo que no, que poníamos fecha del cierre”.
Un negocio que comenzó su padre Francisco Aragón Artacho. “Creo que fue en 1958 cuando comenzó ahí en las casillas de San Agustín. Arrancó como Papelería San Agustín”.
Tras él, “yo empecé con 12 años, cobrando facturas por las tardes de los sábados. Había que echar una mano, pero en el año 75 se puso mi padre enfermo con una flebitis y entonces mi hermano Pepe, que en paz descanse, tuvo que dejar su trabajo y me fui yo con él tirando del negocio”. Y el pequeño de la casa empezó por 1985 tras la mili.
Una vida transformándose. “De papelería, al trasladarse a otro local más grande, incluso tenía frigoríficos de mi abuelo, allí cada vez más referencias”. Y en agosto del 1981 “mi padre compró el bajo éste y nos vinimos ahí y ahí llevamos, pues eso, 45 años”.
En Navidad liquidaron la venta de artículos de Belén, otro de sus fuertes, y ahora afrontan estos últimos cinco meses de cierre de un establecimiento que ha marcado nuestras vidas en los últimos 75 años. Una familia que es parte de nuestra historia reciente.
El viernes nos decían antes de cerrar: «Muchas gracias a toda Antequera, a todos nuestros clientes, amigos, vecinos, por habernos acompañado en nuestra trayectoria y la buena despedida que estamos teniendo de todos ellos». Así, «esta mañana hemos tenido alguna lagrimita, hemos tenido de todo. Pero en fin, al final este día lo celebramos por todo lo grande». La esquina de calle Infante don Fernando con San Agustín ya no será lo mismo…





