Antequera pierde a un ángel de la guarda del cincel y de la gubia. Se ha jubilado Antonio García Herrero tras 39 años trabajando en el Taller de los Picapedreros, donde ha recuperado piezas perdidas de fachadas, construido fuentes, monumentos y hasta realizado imágenes en piedra y madera.
Antonio García Herrero nació el 21 de enero de 1961, hijo de José García Vergara y de Remedios Herrero. El séptimo de ocho hermanos. Se crió en el Barrio Girón y estudió en el Infante don Fernando, Carmelitas, Romero Robledo y La Salle-Virlecha. Participó en las Escuela Taller de Santa María donde Jesús Romero Benítez descubrió su talento y le ayudó a encontrar la técnica y estilos para volcar su don en el patrimonio local.
1987: el descubrimiento de su arte innato
El Pilar del Toro, la conocida como Fuente del Toro en la calle del Rastro fue su primer gran trabajo que en 1987 le abrió las puertas de dedicarse profesionalmente a mantener el rico patrimonio de la ciudad. En 2021, nos confesaba que se enamoró de la forma de trabajar de los “picas” compañeros con los que desarrolló el arte en la piedra. Autodidacta empezó a trabajar y recuperó en silencio y casi desde el anonimato, sustituyendo piezas pétreas deterioradas con el paso de los siglos.
Así, su arte y pasión queda en la Plazuela de los Remedios, los Jardines del Rey, la base del monumento a Pedro Espinosa, la fuente de los Cuatro Elementos del Coso Viejo, o las esculturas de Santa Clara y Santa Eufemia en las hornacinas de ambas iglesias.
La madera también tiene parte de sus años de producción en la Divina Pastora del Salvador, la Virgen de la Encarnación de San Miguel o el Señor de la Caridad de Santa Eufemia. También contribuyó a restauraciones con otros compañeros municipales como Marisa Olmedo en la restauración de imágenes de nuestra ciudad como el San Juan del Cristo de la Misericordia. O qué decir del trono y la cruz procesional del Cristo Verde, la base de los varales del palio de la Piedad, un juego de manos de la Virgen del Consuelo, unas tallas para el Señor Atado a la Columna.
Además de a Jesús Romero y a todos los compañeros con los que ha trabajado, admira a Andrés de Carvajal y Diego Márquez, cuyas obras le inspiraron a su producción con la gubia. Restauró un Nazareno para Casabermeja. Necesitaríamos un periódico entero para enumerar su obra, a la que sumamos el pilar de la Plazuela de Santo Domingo, el escudo de la portada del Patio de Caballos, o entre sus últimas obras los escudos en Santa María de Jesús y el recuperado en la fachada de San Pedro.
Compartimos esta noticia que como titulamos, se jubila Antonio García, el artista “anónimo” de los últimos lustros. Cuando pasen los años y vean esa placa de mármol, fuente o escudo, aunque no lleve su firma, sepan que es de Antonio García Herrero. Sin duda, un personaje de la Antequera de los últimos tiempos que deja su sello en sus trabajos con la gubia y el cincel. ¡Gracias por tanto!


Homenaje a Antonio
García Herrero en su jubilación
El pasado viernes 25 de septiembre, un grupo de compañeros y amigos ofrecieron un almuerzo-homenaje a Antonio García Herrero, quien se jubila tras su vida profesional en el Ayuntamiento de Antequera.
Así, sin hacer ruido como a él siempre le ha gustado, las personas que han tenido más relación personal con él en su trayectoria, se unieron para reconocer su trabajo y agradecer todo su esfuerzo en el mantenimiento y recuperación de los vestigios monumentales de su tierra.





