La semana pasada Pedro García Gambín, más conocido por sus jugadores como ‘Murciano’ hacía público mediante un escueto, pero a la vez emotivo mensaje en su cuenta de Twitter que no seguirá entrenando al Juvenil la próxima temporada tras más de diez años dirigiendo a la base del Antequera Club de Fútbol: “Finalizo mi etapa deportiva en el club, tras conseguir mi objetivo de llevar a Antequera a la elite y escribir la página más importante de la historia del club”, rezaba el comunicado.
Con su decisión, Antequera pierde a un grande los banquillos. A una persona que por encima de transmitir conocimientos futbolísticos, que también, enseñaba unos valores que hoy deja en cada uno de los chavales que ha ido entrenando desde su debut en los banquillos hace ahora diez años.
Tras una temporada difícil, en la que sus jugadores no han sentido el respaldo necesario por parte del club para mantenerse en la máxima categoría a la que puede aspirar un Juvenil, la denominada División de Honor, Pedro ha decidido marcharse y nadie puede reprocharle nada.
La entrega y pasión por su trabajo han sido motivos más que suficientes para dejar una huella imborrable que perdurará para la posteridad en la mejores páginas del deporte antequerano.
“Ha sido una etapa muy intensa donde he crecido como persona y sobre todo como entrenador. Me voy, quedándome con la experiencia deportiva de haber entrenado a unos chavales, no solo con un potencial futbolístico extraordinario sino también a nivel personal”.
De todas las etapas en el Club, Pedro destaca “el momento en que debuté como entrenador, mi primer ascenso en cadetes, y sobre todo la experiencia final de estos cuatro años en Juveniles”.
Aunque si tiene que destacar un día, se queda sin duda alguna, con el día del ascenso a División de Honor: “Recuerdo el campo lleno de gente de Antequera, de la Comarca, todos animando a un equipo humilde que después de muchos años de trabajo conseguía meterse en la élite del fútbol para jugar contra los mejores equipos de España”.
Granada, Betis, Sevilla, Málaga, Unión Deportiva Almería, Cádiz, Recreativo de Huelva… “todas las canteras más prolíficas de España” han pasado por el Ciudad de Antequera.
Por eso, aunque el resultado final de temporada no ha sido el esperado, ya que han acabado perdiendo la categoría y el año que viene jugarán en Liga Nacional, Pedro, deja a sus chavales un mensaje de optimismo: “Os espera un futuro prometedor entre otras cosas porque ya sois profesionales. Por eso os animo a que sigáis peleando por vuestros sueños”.
Sin duda todo un luchador que deja un sentimiento de orfandad en el fútbol antequerano: “No ha sido una decisión fácil pero después de haber cumplido todas mis etapas en el Antequera, como jugador y entrenador es el momento oportuno”.
Pedro, fiel a unos colores, representaba el sentimiento romántico, ya un poco antiguo, del niño que cumple el sueño de jugar y dirigir desde el banquillo al equipo de su pueblo, del que hoy se despide con un emotivo mensaje: “Dedico esta etapa deportiva a mis jugadores y cuerpo técnico por su gran calidad humana y deportiva, y en especial a mi familia por su apoyo”.
Aunque de momento no sabe si seguirá entrenando esta temporada, no cierra la puerta a un posible regreso a los banquillos antequeranos en un futuro. Hasta entonces, ¡mucha suerte y gracias por todo, Pedro! Más información, edición impresa sábado 5 de mayo de 2018 (pinche aquí y conozca dónde puede adquirir el ejemplar) o suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción).






