La advocación de Los Remedios fue divulgada por Los Trinitarios, Orden de la Santísima Trinidad fundada por San Juan de Mata y San Félix de Valois, aprobada por el Papa Inocencio III. A partir del siglo XIV se extendió por toda Europa y por América, llevada por los religiosos españoles. Tal fue su aceptación que no sólo hay muchas iglesias que fueron consagradas a Ella, sino que muchas ciudades la tomaron como Patrona. Entre ellas, Antequera, ciudad que, entre las cosas que la hacen distinta, figura el tener tres Patronos: Santa Eufemia, desde el siglo XV, Nuestra Señora de Los Remedios, desde el XVI, y el Señor de la Salud y de las Aguas, en el XXI.
La imagen
Según explica Jesús Romero Benítez, es una obra renacentista, pero con influencias góticas, de principios del XVI, tallada en pino rojo y mide 66 centímetros. Representa a la Virgen-Madre, de pie y con el Niño Jesús en el lado izquierdo, apoyado en la cadera.
Fue restaurada en varias ocasiones, destacando la que en 1816 le hizo Miguel Márquez García, cuando tenía 49 años y una larga experiencia, que en 1792 había llevado a cabo la restauración de la imagen de la Virgen del Socorro. Márquez colocó ojos de cristal y dejó toda la escultura en la madera para volverla a policromar renovando las carnaciones y el estofado de los paños y de la peana, sobre una base, formada de nubes y de una media luna con las puntas hacia abajo.
Hace unos años, la imagen fue restaurada en el Taller Municipal, por María Isabel Olmedo, en otro de sus espléndidos trabajos, quien mantiene las imágenes lo mejor posible.
Lo que es la Virgen de Los Remedios para Antequera
Desde que llegara en 1521, la imagen lleva en Antequera 494 años, de los que desde 1521 –donde parte de la tradición de que fue traída por Santiago y entregada a Fray Martín de las Cruces a las puertas del convento de Las Suertes mientras le decía: “Aquí tienes tu remedio y el remedio para la Ciudad de Antequera”– estuvo en Las Suertes, pero la distancia con Antequera –explica Juan Manuel Moreno García— era muy grande para quienes acudían desde la ciudad, por lo que los frailes terceros, decidieron en 1607 que la imagen debería venerarse en la misma Antequera, pese a la oposición de otros Conventos, y después de haber estado unos días en la Ermita de Belén se llevó a la San Bartolomé, en la esquina con la calle Estepa, hasta ser trasladada dos años después, en 1609, a la iglesia, que es su sede.
En 1546 fue designada Patrona de la Ciudad de Antequera
Los Cabildos, Eclesiástico y Municipal, acordaron celebrar un novenario con motivo de su festividad establecida el día 8 de Septiembre. Hay constancia de las procesiones de rogativa que salían de la Ermita de Las Suertes en unas modestas parihuelas llevadas por labriegos, hacia la Ermita de Belén, por calle Fresca, Arco de la Estrella… hasta Santa María donde los antequeranos se concentraban para rendirle culto y homenajes, entre los que destacamos las oraciones y loas de Martín de la Plaza, Juan Bautista de Mesa, Cristóbal de Roca, Agustín de Tejada y Páez, Cristobalina Fernández de Alarcón, Pedro Espinosa…
En 1711 se funda la Venerable Esclavitud que renueva su Estatutos en 1891 y en 1922 el conjunto de fuerzas eclesiásticas y municipales de la ciudad solicitan a Pío XI que la Virgen fuera canónicamente coronada lo que se hizo en una solemne ceremonia en el Paseo Real el 10 de septiembre de 1922. La presidió el Arzobispo de Granada Don Vicente Casanova, y hubo procesión solemne, estrenando las actuales andas de plata, y por la noche, en el Salón Rodas inspiradísimas loas y sentidas alabanzas de Don Ricardo de Talavera Gómez, Don Rafael de la Linde, Díaz Escobar, Valverde y Díaz Serrano.
En 1947 se celebran las bodas de Plata de la Coronación y en 1984, la Virgen de los Remedios es declarada Alcaldesa Perpetua de Antequera, por el alcalde doctor Pedro de Rojas. Solemnísimo, en 1997, el 75 aniversario de la Coronación Canónica de la Virgen.
En los últimos años, la Procesión de nuestra Patrona Mariana, ha recorrido las parroquias de Antequera y este año lo hará hasta la Basílica de Santo Domingo para visitar a la Virgen de La Paz Coronada y la Virgen del Rosario.