Ya está bien. No podemos seguir en esta forma de vida en la que siempre estamos con la escopeta cargada. Vivimos en una continua contienda donde el ansia de poder nos lleva a todos a la ruina. Hemos pasado de la cultura de estudiar en la universidad para tener un futuro a buscar un enchufe político para vivir a costa de todos, con unos sueldos de ensueño, alejados de la realidad.
Sin entrar en la persona o el partido en cuestión, porque al final casi todos terminan igual… después de los grandes sueldos que tienen nuestros representantes políticos, ¿cómo es que reciben esas indemnizaciones encima? ¿No se les cae la cara de vergüenza a todos ellos? Y lo digo porque en toda España, gobierne quien gobierne, hay un sector, el sanitario, que sufre esta crisis de prioridades. Nos explicamos. ¿Cómo puede un médico tener contratos por días, por semanas y estar años sin un contrato fijo? ¿A los autónomos, a las empresas sí se les exigen contratos indefinidos y sin temporalidad y a las administraciones públicas se les deja?
Seguro que tienen próximo un médico, un enfermero, cualquier personal sanitario. ¿Cuánto cobran? ¿2.000? ¿3.000 euros? Pues con todos los respetos, ningún cargo público debería de cobrar más que ellos. Ellos salvan vidas, aguantan por vocación y por ayudar a los pacientes y no están respaldados por el poder público.
Insistimos en dejar a un lado la política y analizar la realidad sanitaria en España. Si todos somos iguales, Antequera como Marbella deben de tener pediatras de urgencias, oncólogos permanentes o neurólogos, entre otras tantas especialidades. El problema es que no protestamos, pero no se hace porque hay banderas que se alzan en estas reivindicaciones y las politizan y el pueblo está harto que lo tomen por tontos. Por lo que callan, buscan cómo salir de su problema y seguir adelante.
Es un gran problema. Nos dicen médicos que tras prepararse como residentes, siguen sin estabilidad personal y reciben mejores condiciones de otras comunidades o países. ¿Y cómo es posible? Pues porque no priorizamos la Salud. Y para tener de todo en esta vida, hay que estar sanos. Así que mientras que no se priorice… así nos va.
Me imagino la cara que se les pondrán al personal sanitario cuando se enteren que hay más asesores que diputados en el Congreso, lo que cobran, que si luego se van por negligencias, encima les pagan una despedida, o la pensión que les queda.
Y si luego sumamos lo de las “puertas giratorias” y jubilaciones en empresas, organismos y demás… entenderemos lo que un día nos enseñó Sor María Gloria cuando nos habló de Fernando VII con lo de “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”, un lema asociado al despotismo ilustrado, una forma de gobierno que buscaba modernizar el Estado y mejorar la vida de sus ciudadanos, pero sin permitirles participar en la toma de decisiones políticas.
Era el régimen absolutista que hoy, más de dos siglos después, sigue vigente en España. Hoy los “validos” no mandan más que los presidentes, pero a veces hasta cobran más que ellos, pero seguro que más de los médicos, a los que podemos citar otras profesiones, que lo dan todo.
Ojalá alguien establezca las mismas pensiones de los políticos para un autónomo que está toda su vida trabajando para luego seguir en la ruina el día que tenga que dejar su actividad.