domingo 15 marzo 2026
InicioOpinionesDonald Trump: la fuerza en lugar de la norma

Donald Trump: la fuerza en lugar de la norma

Vanidad, arrogancia, prepotencia, osadía, despropósito y un largo suma y sigue son los adjetivos que todos aquellos que conocimientos tengan, estudiados estén y se hayan atrevido a cuestionar cuanto se dice aplicarán de inmediato y sin titubeos a Donald Trump. Estaba por llegar y así ha sido. Mientras la Europa burguesa iba creciendo bajo el paraguas del ladrillo y la China capitalista hacía lo propio pero trabajando día y noche, al otro lado del Atlántico se preparaba el asalto por la fuerza y rompiendo las reglas y normas del Derecho internacional del presidente norteamericano. Todos como presidente se inmortalizan a su país de forma vitalicia pero otros, no contentos, quieren acabar endiosados por encima del bien y del mal.

A poco de jurar su vuelta triunfal al poder en la rotonda del Capitolio, Trump se sentaba bolígrafo en mano para empezar a firmar sin descanso órdenes ejecutivas frente a esa oleada de nuevos fans que gustaban del circo y conseguían aplaudir y abrir el camino a un gobierno que llamamos reality show. La instauración de la pena de muerte, la persecución sin cortapisas a los migrantes con una policía llena de matones con cara cubierta, la salida de la Organización Mundial de la Salud y la violación a la misma normativa impuesta en la OTAN lo convertían en un todo un experimento de poder de siglos atrás donde la ley del más fuerte no hacía necesarias otras fórmulas de gobierno.

La Sociedad de Naciones en primer lugar y posteriormente la ONU parecían haber sentado las bases de la democracia y del respeto al derecho internacional a nivel mundial. Pero con Trump hay un retroceso de más de dos siglos. `América para los americanos´ y `todo el orbe bajo mi poder´ son las nuevas proclamas de un presidente que sabe que cuenta con el aplauso de los suyos y el silencio de Rusia con la que ha jugado para callarle la boca. Mientras los rusos controlan el este de Ucrania, los estadounidenses preparaban todos los entresijos para (da igual como se haya producido y quiénes hayan podido ser los infiltrados) hacerse con el control del petróleo venezolano. A Trump no le importaba Venezuela, como no le importan los miles de asesinados en la franja de Gaza. Lo suyo va de poder, mujeres, fiestas, aranceles y control de tierras…

Donald Trump no parará. Como un gran perro ladrará a todo el mundo y morderá a los más débiles. Abogará para hacer resorts de lujo en Gaza para contentar a sus amigos los israelitas; controlará (ya lo está haciendo) las mejores reservas petrolíferas del mundo; no cesará en el control por las tierras de Groenlandia y hará que toda Sudamérica se rinda a sus pies para gloria de los suyos.

Él, solo él, se cree en posesión del poder, del control del mismo y no cesará en su empeño. Con el regalo de María Corina Machado nada cambia; su mensaje a su país y al mundo es de un totalitarismo y una autocracia totalmente desmedida, desatada. La Europa ausente vuelve a tener que bailar pero no puede hacerlo con paso cambiado. Trump controla todos los ritmos y está poniendo la música que quiere y cuando quiere. Nuestros oídos pueden reventar en cualquier momento.

Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel.
¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción)
 
NOTICIAS RELACIONADAS

Más recientes