La palabra DANA es de invención reciente. “DANITA” es creación mía, sin uso oficial, para designar una DANA pequeñita. Aún recuerdo los tiempos en que la palabra DANA no existía; mi madre y mi abuela solían decir: marzo ventoso y abril lluvioso, sacan a mayo florido y hermoso. Eran tiempos lejanos en los que no había acceso a los servicios del tiempo (Agencia Nacional de Meteorología y sus conexiones locales). La evolución del tiempo, desde los pueblos, se hacía con refranes. No es ahora igual, y me pregunto si aquellos refranes servirían ahora.
Por lo pronto, diríamos que no. Creo que hay otros factores que no quedan resueltos por uno de aquellos refranes. Situémonos en estos primeros meses de este 2026. Sus comienzos con DANAS (Inundaciones no controladas de ríos y barrancos) que han arrasado casi todo lo construido “contra natura”, temperaturas anómalas que han dado lugar a períodos de frío y calor no propios de los meses que hemos estado viviendo. No se ha respetado el viejo refrán: marzo ventoso…
He seguido las conexiones regionales de la AEMET y he quedado algo preocupado por las previsiones de más inundaciones en Aragón, y me he acordado de otro refrán aprendido por otros mundos: cuando marzo mayea, mayo marcea. Este refrán es el que se está cumpliendo a rajatabla en algunas regiones, lejanas de nuestra Andalucía en la que las lluvias no generalizadas de este mes de mayo, mes que empieza muy glorioso en Antequera con nuestro Señor de la Salud y de las Aguas y con el mes de las flores a la Virgen María. Tenemos motivos los antequeranos para esperar mucho de este mes de mayo: las flores a la Virgen (a ser posible del Huerto Perea) y buenos cirios al Señor allá en San Juan (ya prenderán). Sí. Los antequeranos, a diferencia de otros pueblos y de otras regiones tenemos motivos para esperar ilusionados al mes de mayo, con frío, con calores y, como sea: tenemos de siempre a nuestra Virgen María con sus flores del famoso huerto Perea (¿existe aún?) y a nuestro SEÑOR de las Aguas con sus cirios y claveles.
Y voy a terminar este escrito, volviendo a balbucear lo que ya he dicho sobre las DANAS y “DANITAS”, sin querer olvidar que los antequerano estamos protegidos este mes de mayo por nuestro Cristo de la Salud y de las Aguas y por su Madre, nuestra Virgen de mayo. De todas formas, lo más certero que se ha escrito sobre las inundaciones que hemos sufrido meses atrás y los estragos ocasionados se encuentra en el blog ALCALOID, y lo ha escrito Juan Miguel Alcaide Alonso, Doctor Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, muy experto en este tipo de catástrofes. Sabe muy bien de qué habla y sabía muy bien lo del desastre de ADAMUZ. No en vano estuvo horadando Madrid para prolongar unos 50 kilómetros más las líneas de metro existentes… Vivió otras DANAS, y, sobre todo, aprendió a contarlas. No vivió “en vivo y en directo” las actuales, por encontrarse en Bogotá, ocupándose de los cimientos de muchas grandes carreteras hispanoamericanas.
En Aragón, donde estoy ahora están muy preocupados con este mes de mayo. A las “DANITAS” que esperan se suma el deshielo de los Pirineos. La temporada de esquí ha sido muy buena; los ríos no pueden con tanta agua y los embalses están “a tope” y desembalsando agua para hacer sitio al agua que pueda venir este mes de mayo, el mes del SEÑOR y de la VIRGEN para los antequeranos. Y en Granada tenemos SIERRA NEVADA, también muy nevada este año…Afortunadamente el deshielo va a muy pocos ríos, muchos afluentes del Genil; se espera también alguna lluvia que junto con ese deshielo verterá su caudal en alguno de esos grandes pantanos: el de los Bermejales (río Cacín, afluente del Genil) o Iznájar (Río Genil), además de los saltos y juegos de agua de la Sierra cuando la nieve se retira.




