martes 24 febrero 2026
InicioHistorias de 'El Sol'Los bailes de iniciativa privada marcaron el Carnaval de hace 100 años...

Los bailes de iniciativa privada marcaron el Carnaval de hace 100 años en Antequera, en 1926

Nuestra ciudad ha vivido distintas épocas para el Carnaval, todas en su mayoría, marcadas por una forma de vivir la fiesta a lo grande, precediendo a los días de recogimiento que marcaba la Cuaresma.

Los tiempos han cambiado y como muy bien señaló Juan Benítez hace unos días en la conferencia sobre la historia del Carnaval, estas fiestas se entendían antes de una forma muy diferente a la actual.

En la Antequera de 1926 la fiesta se centró en la semana propia del Carnaval cerrándose con el Domingo de Piñata que se vivió el domingo 21 de febrero de hace 100 años.

Habían sido días brillantes gracias al buen tiempo primaveral que regía en Antequera y por ello “fueron aprovechados por la gente para echarse a la calle y divertirse. Nada más propenso a dar alegría y entusiasmo y a hacer hervir la sangre en las venas que un luminoso cielo, azul intenso, unas brisas templadas e incipientemente perfumadas como un presagio de la primavera florida, y un sol fulgurante que lanza sus rayos con ardor creciente de día en día. Por eso, sobre el estimulo bullanguero, de por sí, del Carnaval, la extemporaneidad del tiempo, impropio de la estación, contribuyó a la animación callejera”.

Pero no por ello se contó con muchas máscaras “sin que por ninguna parte se viera el deseo de llamar la atención con disfraz digno de verse; comparsas, varias, pero sin ninguna nota de originalidad y gracejo fino; y no hablemos de coches y carrozas, porque eso aquí no se “usa” adorarlos, salvo algún carromato diablesco”.

Así describe nuestro periódico esos días de respiro meteorológico donde faltó como pasaba entonces algún estímulo del apartado público, destacando que “es la iniciativa particular la que produce más grandes resultados, siempre que obre con un impulso decidido y cuente con genio, capacitad y voluntad para hacer”.

Entre los puntos de dichas fiestas privadas de 1926 estaban la de los “Círculos”. Por un lado, “El Recreativo, como siempre, ha sido hermoso”, señala nuestro periódico. En él no faltaron “las bromas, se derrochó conffetti y se cumplió galantemente con las damas”.

Y por otro, el Círculo Mercantil donde se había decidido hacer unas grandes fiestas creando una comisión organizadora capitaneada por el profesor de música Enrique López Sánchez. Realizaron tres bailes, uno el Lunes de Carnaval que duró hasta las 3 de la madrugada con un salón lleno que confirmó el éxito de la organización. El segundo, al día siguiente, el Martes de Carnaval donde comenzó a acudir la gente antes de las 9 de la noche, aunque fue un problema encontrar acomodo para tanta asistencia con la que se contó.

Y su última cita , el Domingo de Piñata que tuvo aún mayor asistencia donde fue “imposible contener tantas personas en el salón, hubieron de ocuparse pasillos y piso bajo por quienes llegaron tarde, que aguardaban la marcha de algunas familias para poder presenciar el baile. En éste, aunque con reducido espacio, tomaban parte muchas parejas, y era incesante, gracias a la destreza de la orquesta que dirigía el maestro señor Blanco”.

Y mientras en ese último día de festejos para adentrarse en Cuaresma en el Círculo Recreativo, gran salón de baile tras la “ampliada y acertada reforma hecha” y que se hallaba “deslumbrante de luz y exornado vistosamente, con mantoncillos de papel de seda, caretas, serpentinas de todos los colores, etc, cuyo trabajo había sido dirigido por el artista don Paula García Talavera y el pintor-decorador don Antonio Jiménez”.

Más información edición digital www.elsoldeantequera.com y de papel.
¡Suscríbase y recíbalo en casa o en su ordenador, antes que nadie (suscripción)
 
NOTICIAS RELACIONADAS

Más recientes