Los Estudiantes de Antequera llevan 40 años sentando cátedra y así lo volvieron a realizar como se vivió este domingo 15 de marzo en el Pregón del Lunes Santo de 2026. José Cantos Ruiz estuvo a la altura de destacados pregoneros que exaltaron a esta cofradía con un pregón de banda verde donde se compartió lo que un chaval empieza a sentir en su cuerpo cuando entra por San Francisco y deja que las andas le marquen su vida y sueñe con el relevo por parte de la nueva generación de cofrades estudiantiles.
Se basó en la línea clásica del pregón de hilar su exaltación con un recuerdo forjado como leyenda, el recorrido por cada una de las imágenes y el remate de la cruz de la vida donde los que fueron niños sienten cómo una nueva generación es la que está llamando ya a las andas de los tronos de la cofradía del Lunes Santo.
El acto comenzó a las 12 en punto en el templo estudiantil, presidido por el Cristo Verde que solemnizaba el altar mayor con cuatro grandes hachones y un monte de musgo. Entre los presentes, el alcalde Manuel Barón, el presidente de la Agrupación Juan Manuel Vegas, la madre superiora de las franciscanas Manuela López, entre representantes de la corporación municipal, cofrades y devotos de la popular cofradía.
El directivo José Pedro Alarcón condujo el acto, dando la bienvenida para comenzar con el preludio musical de la Banda de Cornetas y Tambores Vera Cruz de Almogía, la misma que acompaña al Nazareno de la Sangre en Semana Santa. Interpretaron: «Virgen del Mayor Dolor», «Pasión y Muerte», «Resurrección», «Cruz Divina», «Nazareno del Sangre» y con la marcha real terminaron su aportación. Seguidamente, José Pedro Alarcón González presentó al pregonero.

Un hermanaco donde los Estudiantes cincelan su vida bajo la banda verde
Tras santiguarse ante el Cristo Verde, Cantos comenzó con: «Cuentan que, en Antequera, cuando el sol de marzo empieza a calentar las piedras de la Alcazaba, hay un joven estudiante que nunca falta a su cita en la Biblioteca». Es cuando llegó al corazón estudiantil de todos los presentes al narrar cómo un niño se deja seducir por el embrujo de San Francisco.
«El joven es llamado por su padre. En unos minutos sale a la galería renacentista y baja las escaleras de piedra atravesando el antiguo claustro. Volteando la mirada, vuelve a recrearse en la regia espadaña, y observa por unos segundos a la cigüeña tal vez pensando en cómo se comunica con sus polluelos, posiblemente le esté contando como es el Lunes Santo. En pocos pasos, llega al patio de San Francisco».
La primera lección «te la dará un Crucificado que se torna de color Verde, un Cristo que parece brotar de la misma tierra, el más elegante, un Cristo inerte flanqueado por solo cuatro hachones de cera, donde los más jóvenes encuentran el sosiego. La segunda lección la encontrarás en el Nazareno de la Sangre, un Nazareno que bajo Palio porta la cruz de nuestros pecados. En Él encontrarás la dulzura del sacrificio porque caminar bajo sus pasos es aprender a caminar en la vida».
Por último, de la mano de la Madre de la Vera Cruz, bajo su manto y empujando el hombro encontrarás la última lección magistral. Cuando estés debajo de sus andas, mírala, y en sus ojos de lágrimas de plata, obtendrás el título más importante de tu vida, el de ser orgulloso Cofrade Estudiante de Antequera».
Fusionó prosa con poesía, pidió a los jóvenes que más allá de los altares increíbles y procesiones soñadas, no duden en no dejarse llevar por la mirada del Cristo y de la Virgen y de vivirlos intensamente en la Eucaristía, la razón de ser de todo cristiano. «A veces nos olvidamos de la Verdad y le damos quizá demasiada prioridad a otras cosas, como montar altares espectaculares para que sean inmortalizados en una foto de Instagram. Sin darnos cuenta, y aunque puedan tener muchos “me gusta”, podemos correr el riesgo de que cada vez estén más vacíos». Destacó también a la banda de Almogía: «Si me lo permiten, creo que este tándem Estudiantes y verdes de Almogía es absolutamente indivisible».
Fue cuando exaltó su procesión particular con cada una de las imágenes: «Es un verde de esperanza y de muerte vencida, una talla que no camina, sino que levita sobre el fervor de sus hermanacos. Es la serenidad hecha madera, el misticismo que se derrama por las calles de Antequera como un reguero de verde cera». Se notó su devoción al Nazareno de la Sangre: «Y es que no hay honor más grande que prestarle tus fuerzas al que es dueño de tu fe. Tengo grabado a fuego el crujir de la madera, el quejido noble del cedro y el metálico tintineo incesante de los varales en cada mecida. Vivir esa pasión es entrar en otra dimensión del tiempo».
En la parte final, primero piropeó a la Madre de los Estudiantes: «Es el broche de oro, el consuelo de esta bendita Archicofradía. Miradla pasar, Antequera se vuelve un solo corazón, una sola oración que sube hasta las estrellas. El aire se vuelve perfume de azahar y cera virgen cuando llega Ella, la Virgen de la Santa Vera Cruz. Ella no camina, Ella nos ampara. Es la Madre que guarda el madero de la Verdad, la que camina con la elegancia de los siglos, recordándonos que, tras la Sangre y el Verde, Ella siempre nos cobijará bajo su manto».
Y cerró rompiendo su voz para hablar de la Cofradía de los Estudiantes: «No busquéis el silencio en las bibliotecas, buscadlo esa noche en la Plaza de San Francisco. Porque allí, cuando las puertas del templo se abren de par en par, se dicta la lección más antigua de Antequera. Es el crujir de la madera, ese racheo de los zapatos sobre la piedra, el lenguaje mudo de los hermanacos que, hechos una sola columna de fe, levantan al cielo el peso de nuestra historia».
Porque
«La cigüeña en su espadaña
ya se prepara nerviosa
desde arriba vivirá
una noche esplendorosa
de plegarias, de oraciones
de promesas fervorosas
de mecidas y cornetas
y de pétalos de rosas
Bandas verdes, blancas manos
monaguillos, incensarios,
penitentes y mantillas
acólitos y hermanacos
todos llegan puntuales
todo está ya preparado
San Francisco está ya abierta
la ciudad entera espera
Nazareno penitente
Verde Cristo, verde cera
y detrás irá su Madre
Vera Cruz entre azucenas.
Que se abran ya las puertas,
que suenen las Campanas,
que la espera ha terminado:
¡Estudiantes, preparados,
que el Lunes Santo ha llegado!».
Fue muy aplaudido tras un pregón de nivel y tras palabras del hermano mayor, David Artacho Valencia, se le entregó un recuerdo y concluyó el acto. Ahora, este miércoles 18 de marzo comienza el triduo con misas a las 20,30 horas y el viernes, a la misma hora, vía crucis con el Cristo Verde en el interior del templo franciscano.

Agenda Cuaresma Antequera 2026
· Triduo de los Estudiantes: Del miércoles 18 al viernes 20 de marzo, con Vía Crucis del Cristo Verde el último día.
· Presentación del Libro de la Semana Santa: Viernes 20 de marzo. Por El Sol de Antequera. Sede de la Real Academia de calle Encarnación.
· Ruta por los templos de las cofradías: Sábado 21 de marzo. Desde las 11 horas en la Oficina de Turismo.
· Concierto de Marchas Procesionales: Sábado 21 de marzo a las 12 horas. “Los Gitanos” de Sevilla y “La Esperanza” de Málaga. Coso Viejo (Santa María en caso de lluvia).
· Pregón de la Semana Santa: Sábado 21 de marzo por Félix Jiménez en San Juan de Dios.
· Triduo del Mayor Dolor: Del domingo 22 al martes 24 de marzo. El domingo a las 12 y lunes y martes a las 20 horas.
· Triduo de los Dolores: Del miércoles 25 al viernes 27 de marzo.
· Entronización del Rescate: Sábado 28 de marzo en La Trinidad. 21 horas.
· Semana Santa: Del Domingo de Ramos 29 de marzo al Domingo de Resurrección 5 de abril.






















