Málaga prepara para este martes 27 de octubre una Gala por el Centenario de la Radio en Málaga, donde ha sido invitada la familia de Joaquín Ruiz Ortega, fundador de Radio Antequera, por lo que se prevé que haya alguna mención a la que fue la emisora número 26 de toda España. Entre los invitados a la misma, Concepción Ruiz García, “Conchita”, la única hija que queda viva de los siete frutos del matrimonio fundador.
Ante ello contactamos con su familia para entrevistarla, viniendo “Conchita” acompañada de sus sobrinos: Lourdes Ruiz Cabrera, y Joaquín y Virtudes Jiménez Ruiz. Con ellos recordamos cómo fue el inicio de Radio Antequera EAJ 26, en un estudio que comenzó en la casa particular que tenían en la Alameda de Andalucía.
Antequera tiene en Joaquín Ruiz Ortega (1895-1970) y a la emisora EAJ 26 Radio Antequera a un personaje y a un medio de comunicación pioneros y destacados. Fundada en la Alameda número 10 a partir de una emisora de radio galena y equipos adquiridos en Barcelona, la estación situó a Antequera como la vigesimosexta emisora autorizada en España, adelantándose a numerosas capitales de provincia.
El proyecto se consolidó como una empresa estrictamente familiar y vocacional, donde Ruiz Ortega costeaba la infraestructura con su labor contable mientras involucraba a sus hijos, destacando a Pepe Ruiz en el mantenimiento técnico del primitivo sistema de hilo magnetofónico y a Virtudes Ruiz como la primera locutora documentada de la provincia.
Nos comparten que Joaquín Ruiz Ortega “construyó la emisora de forma autodidacta a partir de un prototipo de radio galena, adquiriendo posteriormente el emisor principal en Barcelona e instalándolo sin subvenciones ni soporte institucional”. Las emisiones se realizaban desde la planta baja de la vivienda familiar. “La sala fue forrada acústicamente para aislar el sonido doméstico generado por la convivencia familiar”. Se empleaba un magnetófono de hilo de alambre fino, un soporte técnico complejo y propenso a enredos continuos durante las grabaciones y reproducción de cuñas comerciales.
Virtudes Ruiz García asumió la conducción combinando locución, canto al piano e interpretación de cuñas publicitarias.
Pepe Ruiz García fue el responsable de la operatividad del transmisor, cableado y mantenimiento técnico de los equipos de emisión.
Conchita Ruiz García junto a los nietos del fundador preservan la memoria histórica y el archivo testimonial de la emisora. Comparten las campañas benéficas, la “emisión de programas de dedicatorias de discos a cinco pesetas durante la época navideña, destinando la recaudación a las Hermanitas de los Pobres”. Siempre con información y proximidad.


Los recuerdos de la casa
de los Ruiz-García
La emisora estaba “en una sala que le llamaban la sala baja, que era grande. Primero, la montó y luego la forraron para que no se escuchara el día a día de la casa. ¡Éramos siete niños!”.
Sobre la primera emisora que puso a funcionar a finales de 1932. “He oído en mi familia de que él se fue a Barcelona y compró allí la emisora y después la montó aquí”. Por desgracia no se conserva. De chicos recuerdan que les tocó vivir la Guerra y como pasara en toda ciudad con emisora, fuera el bando que estuviera al frente, buscaban su control. “Allí se informaba a la gente de cómo estaba la situación”. Recuerdan que Joaquín se despedía todas las noches de su madre, lo que convertía a la radio en algo muy familiar. Solía despedirse con un “Hasta mañana si Dios quiere”, pero le aconsejaron otro tipo de saludo con “camaradas” a lo que él sumó: “Buenas noches camaradas, que ustedes descansen, y hasta mañana si Dios quiere”.
Entre sus siete hijos, dos continuaron con el legado de Radio Antequera. “Virtudes era una gran mujer en aquella época, con algo poco habitual que cantara, que bailara, que tocara el piano y que además condujera coches, la verdad que pocas mujeres tenían esa oportunidad”. Y qué decir de José María, de “Pepe Ruiz”, el hijo que heredó la sabiduría de hacer posible el milagro de la transmisión de la voz por las ondas.
Con ser invitados a Málaga, “Conchita” se muestra muy orgullosa y espera ir con el mayor número de sobrinos para que su familia esté representada. “Nos ha dado mucha alegría por lo que luchó, porque él era contable y tenía la radio como un hobby. Empezó con una radio que la montaba él y consiguió hacer que la emisora, sin ayuda de ninguna clase en aquellos tiempos, tenía mucho mérito”. Seguro que Málaga los tiene presentes y su tierra, Antequera, lo tendrá para 2032, el centenario de la llegada de la radio a nuestra ciudad.





