Si aún no comprende por qué Antequera es tan barroca, es porque aún no ha vivido cómo un templo puede cambiar en quince minutos. Tras la misa vespertina de las 19 horas, a las 19,30 horas comenzaba un concierto de órgano en la iglesia mayor de San Sebastián.
Fue este jueves 21 de mayo cuando el órgano construido por Tomás de Inés Ortega en 1803 dentro de la caja que perteneció al órgano previo de fray Francisco Alejo Muñoz en 1734, volvió a cobrar vida.
Este vez por parte del organista Johannes Skudlik que compagina su trabajo en la iglesia de Landsberg, Alemania, con su agenda como concertista internacional de órgano y director de orquesta. Fue con motivo del Festival Órgano&Alia de la Fundación Málaga.
El público, expectante, vio cómo las luces languidecían y en medio del atardecer, fluyó la música de los antiguos tubos del órgano que fue restaurado para Andalucía Barroca en 2007.
Interpretó «Batalla imperial» Juan Cabanilles; «Tiento de registro alto de 1º tono» de Francisco de Peraza; «Tiento de medio registro de mano derecha de 1º tono» de Andrés de Sola; «Obra de 1º tono de registro de mano izquierda» Pedro de San Lorenzo; «Andante für eine Walze in eine kleine Orgel KV 616» de Wolfgang Amadeus Mozart; «Sonata XVI» (allegro, adagio, minuet) de Carlos Seixas; «Sonata» de Vicente Rodríguez; «Sonata» de Anselmo Viola; «Concerto BWV 974 (Marcello)» (allegro, adagio, presto) de Johann Sebastian Bach y «Batalla Famosa», anónimo.
Un nuevo regalo para la ciudad barroca donde siempre sale el sol, esta vez bajo la música celestial del templo de San Sebastián.











