Hoy te despido con el alma llena de amor y de ausencia. Gracias por tu vida entregada, por tu ternura y tu infinita dulzura, y por acompañarme siempre, ayudándome a caminar con esperanza, incluso en los días y en los momentos más difíciles.
A tu lado, hemos compartido 53 años de amor, de vida y de felicidad, construyendo juntos una familia que hoy se siente orgullosa de ti, ejemplo de entrega, complicidad y lealtad, y que permanecerá para siempre en nuestros corazones.
El mundo es hoy más hermoso porque en él queda todo lo que fuiste: amor, bondad, fuerza y luz. Tus hijas, tus nietos, tus hermanos y toda tu familia te llevamos con nosotros en todo lo que somos y estarás presente en todo lo que seremos.
La familia agradece profundamente las muestras de cariño y apoyo recibidas durante estos días, y convoca a quienes deseen despedirse de ella a la MISA FUNERAL que tendrá lugar el viernes 17 de abril, a las 19 horas, en la iglesia parroquial de San Pedro. Su recuerdo imborrable seguirá siendo un pilar para todos los que la quisimos.
Adolfo Pedrosa




