La Semana Santa de Antequera de 2026 será recordada como aquella donde hizo un tiempo extraordinario, donde no se tuvo que utilizar el servicio de predicción meteorológica que propuso la nueva Agrupación de Cofradías, presidida por Juan Manuel Vegas Sancho. Pero también sobre todo por la visita de un obispo, el nuestro, el nuevo de Málaga, José Antonio Satué, que presenció las procesiones del Consuelo y Dolores, firmó en el libro de honor del Ayuntamiento y degustó nuestros platos típicos.
En las siguientes páginas detallamos cómo fue la Semana Santa que se desarrolló del 29 de marzo al 5 de abril. La noche previa se cambió la hora, a las 2 se adelantó el reloj a las 3. Una hora menos de sueño, pero una hora más de sol en la calle y en las procesiones.
Para empezar, se llegó saturada de actos cofrades y religiosos. Hubo hasta precuaresma, un tema que la nueva Agrupación y Arciprestazgo tendría que estudiar porque en muchos casos, hasta coinciden en días los cultos de las hermandades, mientras que otros quedan libres. Se recuperó el vía crucis de la Agrupación, pero la lluvia obligó a celebrarlo en el interior de San Pedro con el Cristo de los Avisos.
Una Semana Santa
que pide más cambios
Los templos acogieron una notable respuesta de participación en las celebraciones del Domingo de Ramos, Triduo Pascual y Domingo de Resurrección. Cada año se acentúa la liturgia con la que los sacerdotes quieren exaltar lo que vivimos realmente. Se pidió rezar, orar y luego sacar procesiones. Pero ¿lo primero es lo primero?
Y de las iglesias a la calle. La renovación de las juntas directivas marcó la continuidad cofrade en la mayoría y los cambios evidentes en otras. Ahora se completará la renovación con las elecciones en Mayor Dolor y Consuelo.
Como novedades patrimoniales, destacaron la peana de plata de la Virgen del Consuelo y los faroles de plata del Nazareno de “Arriba” que completaba su reforma y mejora total del trono. Abriendo lo que está por venir: el Señor Caído volvió al monte peculiar, ya que no se pudo utilizar la peana porque la anterior Directiva la utilizó sin permiso de las monjas que son sus propietarias. Para el 2027 se planifica la reconducción del nuevo proyecto.
La Pollinica procesionó sin las imágenes que acompañan al Señor. En Los Estudiantes se volvió a contar con “el penitente 63” de la Virgen de la Vera Cruz. El Rescate sintió el calor de su barrio. El Mayor Dolor estrenó en Semana Santa el techo de palio y nueva bambalina frontal. No hubo “encuentro” el Jueves Santo entre Consuelo y Dolores, algo respaldado por directivas, pero la calle no lo entiende y lo reclama. Los de San Pedro siguen con la perfección de hermanacos y bandas. Los de los Dolores apostaron por hacer la primera estación de penitencia pura y dura en un año donde el palio de la Virgen compartió reliquias de santos y beatos.
El Viernes Santo fue intenso, con las dos históricas cofradías unidas con un “encuentro” y “despedida” para ver y sentir una y otra vez. Y un Santo Entierro que cerró un gran día. Se terminaron las procesiones con el Resucitado, con sabor a despedida de la imagen del siglo XVI de La Victoria y la destacada presencia de la Banda del Cautivo de Málaga.
Temas por resolver
Las salidas, los barrios, reclamos como Duranes, Legión o “vegas”, y los regresos son los puntos fuertes de las procesiones. Pero sigue siendo casi nulo el paso por calles como Cantareros e Infante don Fernando en la mayoría de los días. De nuevo insistimos en la necesidad de flexibilizar el recorrido oficial, sobre todo para las cofradías que tienen su sede lejos (Dolores y Soledad) o buscan otros puntos.
Qué decir de Madre Carmen. Está en la fase final de su canonización y sólo pasó por su convento la Cofradía de los Dolores. Hay que apostar por esta iglesia con alternativas de un recorrido oficial que visite ¿templos, monumentos, patronos, sede del Resucitado, Madre Carmen? Algo más que unos metros sin respuesta ni de los balcones.
Calles como Lucena, Duranes, Comedias, Merecillas, Nueva, Laguna o Tercia podrían ser soluciones al anclado recorrido de las cofradías. Mientras, se notó más gente en algunos puntos, pero la mayoría, de otras poblaciones que vienen por la singularidad de nuestra Semana Santa. Localmente se precisa de más respaldo de los vecinos. Y como siempre, paso de puntillas de la televisión autonómica y desapercibido de la nacional. Hay días, como el Jueves o el Viernes Santo que deberían ser nuestros embajadores. Se trabaja en ello, pero se precisa respuesta.
Empezamos con nuestro resumen, con crónicas como desde 1918, donde destacamos la singularidad de nuestras cofradías y cómo respalda a toda la ciudad, desde su esencial aspecto religioso al económico porque bares, hoteles y comercios habrán notado lo que supone la Semana Santa. Recordemos en cómo fue y confiemos que desde ahora, cada cofradía, la Agrupación y cada vecino, los jóvenes, buscarán cómo conseguir que la de 2027 sea más y mejor.















