Doña Carmen Sánchez-Garrido Reyes (conocida como Meli) nació un 15 de mayo de 1935 en la ciudad de Antequera. Hija primogénita de Antonio y Teresa, fue la mayor de seis hermanos: Antonio, José Luis, Rafael, Juan Carlos y María Teresa. Realizó la carrera de Magisterio en el Colegio María Inmaculada de Antequera, examinándose en Granada. Aprueba las oposiciones y el primer destino que obtuvo fue en un pueblo de Ronda. En febrero de 1960 contrae matrimonio con don Gabriel Requena Escudero, prestigioso abogado y humanista, con quien tuvo tres hijos, Gabriel, Esther y Carmen.
En septiembre del mismo año comienza a ejercer su profesión. Empezó su andadura profesional en una casa de la calle Rastro. Una casa adaptada que hacía las funciones de escuela y en pésimas condiciones. En ella fue directora desde 1960 hasta 1975. En este año se traslada a las instalaciones del Colegio de San Juan, un edificio nuevo y de amplia infraestructura en el que permanece hasta su jubilación en el año 2000. Siendo directora de este colegio durante varios años. En total 40 años trabajando como maestra, educando a generaciones de antequeranos lo que le supuso una gran satisfacción personal.
Durante su andadura profesional en el Colegio de San Juan su jornada laboral no acababa en las aulas, también se preocupaba por las condiciones personales y de vida de sus alumnos. Fueron muchas las familias que se vieron beneficiadas por las gestiones que llevó a cabo ante los organismos públicos pertinentes relacionadas con la luz y el agua de sus hogares o subvenciones para mejorar sus condiciones. Siempre se mostró sensible a la mejora de la calidad de vida de sus alumnos y familias implicándose personalmente en ello hasta el punto de abrir las puertas de su propio hogar en casos de necesidad. Se volcó de tal forma en su pasión educativa que consiguió hacer del centro educativo un espacio familiar y acogedor donde los más pequeños pudieran no sólo formarse académicamente sino también en valores que les acompañarían toda la vida y que ella encarnaba.
Su marido fallece en 1987 siendo presidente del Club de Leones, dejándola viuda y al frente de su familia, a la que mantuvo firmemente unida, alimentando los profundos valores que había compartido con su pareja de vida.
En esa época las mujeres no pertenecían a dicho club, en 1988 fue la primera mujer León de España y presidenta del Club de Leones de Antequera. Desde entonces y como miembro activo, lleva colaborando con dicha institución en los innumerables actos benéficos y de recaudación para labores sociales llevadas a cabo a nivel nacional e internacional. La más reciente es la construcción de un pozo de agua en Kenia (provincia de Machacos). Y la dotación de recursos alimentarios a una misión de la congregación Filipense en la misma zona.
Hace ahora 35 años contactan con ella porque un grupo de personas quería crear en Antequera una fundación que existía en Málaga, Proyecto Hombre. Nace así la Asociación Resurgir, que respalda Proyecto Hombre Antequera. Esta fundación pretendía ayudar a personas que se encontraban inmersas en el mundo de la droga y sin proyecto de vida. Es miembro fundador de la Asociación Resurgir y voluntaria desde el comienzo de dicha asociación y hasta la actualidad. Se formó como voluntaria y ha ejercido activamente a lo largo de estos más de treinta años. Ha puesto al servicio de las necesidades de dicha entidad su increíble calidad humana. Se ha volcado activamente en la búsqueda de recursos y el mantenimiento del Centro Terapéutico como miembro de la Asociación y ha realizado y sigue realizando su labor de voluntaria con la misma pasión y entrega del primer día. A sus noventa años es la veterana del voluntariado de esta institución y sigue volcada en el beneficio del ahora Proyecto Humano a través de múltiples iniciativas.
Destaca en ella a lo largo de toda su vida una firme inquietud por la ayuda a los más necesitados, siempre dando lo mejor de sí misma. Pero además destacan cualidades que ha sabido transmitir y regalar a los colectivos antequeranos antes mencionados, como la Humildad, la Generosidad, la Pasión por lo que hace, el Esfuerzo, la Entrega, la Honestidad, la Empatía, la Vitalidad y Alegría con las que ha iluminado y mejorado la vida de los demás.
Carmen Sánchez- Garrido Reyes es una mujer antequerana que sirve de inspiración a todos los que la conocen. Y por supuesto a las generaciones que la han sucedido. Sirviendo de ejemplo de una vida cuya trayectoria profesional y personal son dignas de admiración. Una mujer que ha transgredido las normas sociales establecidas en una época en la que las mujeres no tenían las mismas oportunidades. Sin embargo supo abrirse camino e imponer sus inquietudes por encima de las dificultades encontradas. Consiguió no sólo desarrollar sus capacidades sino que además las ha puesto al servicio de las necesidades de una ciudad a la que ama y por la que ha mantenido siempre un espíritu de entrega y respaldo inmensos.
Es el ejemplo vivo de una vida dedicada al servicio de los demás, que aún continúa involucrada solidariamente en las entidades anteriormente mencionadas con la misma ilusión con la que empezó hace décadas. Y que sigue transmitiendo los valores personales que la caracterizan y hacen de ella una persona digna de elogio. Es por todo ello por lo que merece sobradamente el reconocimiento de la ciudad de Antequera a través de la otorgación del Efebo de la ciudad.




