Es mala noticia porque la rodilla le vuelve a fallar y se ve obligado a tener que “colgar las botas”, pero es positiva porque el centrocampista antequerano nunca ha arrojado la toalla, siempre ha hecho todo lo posible por volver a jugar.
Toni es ejemplo de superación, de jugador de equipo, de mentalidad colectiva… Sus compañeros así lo sienten y ahora, el Club, acertadísimamente le ofrece un puesto en el cuerpo técnico. Desde la temporada 2004-05, con 17 años, ha vestido la camiseta, dándolo todo, cuya trayectoria ha sido interrumpida por su lesión. Un ejemplo a seguir por su entrega y lucha por seguir en el mundo del deporte.