lunes 15 abril 2024
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La restauración del Órgano de la Colegiata de San Sebastián (2006-2007)

Dentro del extenso conjunto patrimonial e histórico de la ciudad de Antequera destaca, por su excepcionalidad, el corpus de órganos históricos de época barroca que aún permanecen en diferentes iglesias. Unos instrumentos musicales, considerados como la más fascinante de las máquinas sonoras concebidas por el hombre, que en el caso de Antequera supone un patrimonio organístico de catorce ejemplares, aunque en un estado de conservación muy desigual. De hecho, en la actualidad solo los órganos de la iglesia conventual de Belén y el de la Colegiata de San Sebastián, ambos obra de un mismo maestro organero, están en condiciones para interpretar música, aunque algunos más podrían ser perfectamente recuperables.

 

El proyecto “Andalucía Barroca. 2007”, que en el año 2009 recibió el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura, se diseñó en el año 2004 como propuesta de la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía. Entre los numerosos programas que este proyecto incluía, destacó por su singularidad el denominado “Recuperación de la Organería Barroca”, que abarcaba la restauración de ocho órganos históricos del patrimonio andaluz, un instrumento monumental por cada una de las provincias de nuestra Comunidad Autónoma. En el caso de la provincia de Málaga, por razones obvias, se eligió el que era el más importante, después de los dos de la catedral de Málaga, y que no era otro que el de la Colegiara de San Sebastián de Antequera. Los otros siete órganos restaurados se encuentran en las iglesias de San Justo y Pastor de Granada, San Lorenzo de Cádiz, San Hipólito de Córdoba, Santa María del Alcázar de Baeza (Jaén), los Descalzos de Écija (Sevilla), la Encarnación de Vélez Rubio (Almería) y Santiago de Castaño del Robledo (Huelva). El presupuesto global de todo el programa de Recuperación de la Organería Barroca ascendió a la cantidad de 1.924.470 euros, en su gran mayoría sufragado con fondos de la Unión Europea. Para dar a conocer a los ciudadanos el resultado final de esta importante recuperación la Consejería de Cultura organizó un ciclo de conciertos de órgano, entre los días 17 de septiembre y 18 de diciembre del año 2007, interpretados en las diferentes iglesias por organistas de primera línea, destacando en el caso de Antequera Miguel Bernal Ripoll, Reynaldo Fernández Manzano, Eva Fernández Barbosa y Juan María Pedrero Escabo.

El órgano de la Colegiata de San Sebastián

Aunque en las actas capitulares de la Colegiata de Antequera (San Sebastián) del año 1734 siempre se habla de “los dos órganos nuevos” solo ha llegado completo hasta nuestros días el mayor de ellos; del situado en el coro enfrente, aparte de presentar una decoración rococó mucho más tardía y unas dimensiones muy inferiores, apenas queda la caja de madera y nueve tubos verticales del instrumento.

El que pudiéramos llamar gran órgano de San Sebastián fue construido en 1803 por el maestro Tomás de Inés Ortega dentro de la caja barroca que perteneció al instrumento construido por fray Francisco Alejo Muñoz en 1734. Tomás de Inés Ortega, que también construyó el órgano de la iglesia de Belén de Antequera en 1791, fue discípulo de Julián de la Orden, artífice a su vez de los dos órganos de la catedral de Málaga entre los años 1778 y 1783, colaborando con su maestro en este importante proyecto. De hecho, el órgano de San Sebastián sigue muy de cerca el planteamiento de los órganos de Málaga, lo que, según los especialistas, se aprecia especialmente en la construcción de la tubería, en su armonización y en sus teclados y elementos de mecánica. También en la disposición de los secretos para las dos caderetas, interior y exterior, que se manejan por medio de rodilleras, y en la importancia concedida a los efectos de eco.

La caja de madera que envuelve y soporta el instrumento musical fue realizada por el maestro retablero Bernardo de Asensio en el año 1734, el cual parece que se quedó corto en el presupuesto por lo que un año después presentó un memorial al cabildo colegial suplicando una cantidad adicional. Esta caja, que se colocó sobre la obra de albañilería ejecutada por Andrés Burgueño, se ubicó en un principio en la nave del Sagrario (Evangelio) de la antigua iglesia. En 1824 se trasladó a su actual emplazamiento en la tribuna del coro, una vez concluidas las grandes obras de la ampliación neoclásica del templo, que añadieron la zona del crucero y capilla mayor, levantadas en terrenos adquiridos a las monjas del convento de la Encarnación. Al realizar el cambio de ubicación dentro del templo el órgano sufrió algunas modificaciones estructurales para adaptarlo al nuevo espacio, e importantes cambios formales por la incorporación de piezas nuevas, recorte de las primitivas y cambios integrales de color.

En cuanto a las formas de la caja de madera en sí, presenta una fachada dividida en cinco castillos o vanos donde se alojan los tubos metálicos, curvados los tres del centro y separados por estrechas calles planas, todo coronado de voladas cornisas rematadas de copetes de hojarascas, cupulitas gallonadas y una pareja de ángeles trompeteros. En las dos torres laterales se sitúan tubos de madera revestidos con piezas ochavadas denominadas tumbillas, decoradas en origen con policromía de motivos vegetales rojos sobre corladura barnizada y mascarones pintados en su extremo inferior, tal como se recuperaron en la restauración del año 2007. El mueble de la cadereta exterior también se divide en cinco castillos, todos planos, y presenta un diseño muy similar a los cuerpos superiores, aunque lógicamente a menor escala. El estudio de la parte más técnica en lo musical, referida a teclados, contras, registros, sistema de transmisión, tubería, secretos y fuelles, es tema que ya queda fuera del contenido de este artículo.

 

 

El maestro organero Gerhard Grenzing

La restauración del instrumento musical histórico de la Colegiata de San Sebastián fue adjudicado por la Junta de Andalucía, en el año 2006, al maestro constructor y restaurador de órganos Gerhard Grenzing con un presupuesto de 272.757,00 euros y un plazo de ejecución de 18 meses. La caja de madera, por su parte, se adjudicó su restauración a la empresa “Crest Arte Conservación y Restauración” con un presupuesto de 106.330,57 euros y un plazo de ejecución de cinco meses.

La adjudicación al taller del maestro Grenzinz de la recuperación del órgano de San Sebastián, que ya lo conocía desde 1986, fue un golpe de suerte para el patrimonio musical de nuestra ciudad, ya que este organero está considerado por la mayoría de los especialistas como el más importante profesional en la materia que existe a nivel mundial. Gerhard Grenzing nació en 1942 en la provincia de Prusia del este (Alemania), comenzando su actividad como constructor de órganos en la ciudad de Hamburgo. En 1969 se traslada a España, permaneciendo en la isla de Mallorca tres años dedicado a la restauración de órganos históricos. Pasado este tiempo se instala en el pequeño pueblo de El Papiol (Barcelona) y funda su propio taller de organería para la construcción y restauración de este tipo de instrumentos. En los últimos cincuenta años el importante taller de Grenzing no ha parado de trabajar para medio mundo, destacando entre sus piezas de nueva construcción los órganos monumentales de la catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid (1999) y de la catedral de San Vito de Praga (2021).

Recuerdo ahora que en una mañana de marzo del año 2006 el maestro Grenzing me invitó –desde el 2004 ocupaba yo el cargo de director general de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía– a estar presente durante las primeras pruebas de sonido del órgano de San Sebastián, previas al desmontaje del instrumento y al traslado de éste a tierras catalanas para su restauración. Desde la balconada del coro de la iglesia, al tiempo que un técnico de su taller comenzaba a tocar el teclado, el maestro alemán me iba comentando aquello que, con evidente dificultad, comenzaba a sonar: “Recuerda –me decía– los sonidos del órgano de la capilla del Palacio Real de Madrid…”. Él sabía de lo que estaba hablando, pero para quienes no estábamos duchos en la materia la verdad es que el sonido resultaba bastante desagradable, alejado de su otrora solemnidad. Estaba claro que el instrumento necesitaba de una urgente reparación por manos expertas.

Desmontadas todas las partes del instrumento musical, que se trasladaron hasta el taller de El Papiol (Barcelona), la empresa “Crest Arte Conservación y Restauración” comenzó de inmediato la intervención en la arquitectura de la caja barroca de madera tallada, dorada y policromada, recuperándose entonces el color original en azul, que estaba oculto por un repinte en blanco-ocre. En este punto debemos aclarar que, una vez iniciada la restauración de la caja, los técnicos comprobaron que la balaustrada plana de madera de 1824, que recorre toda la balconada del coro, también estaba totalmente repintada en este caso de color marrón y que, debajo, se conservaba el color claro original en crema, azul y oro; en aquel momento se decidió su recuperación en el tramo correspondiente a la ubicación del órgano, lo que supuso una ligera ampliación del presupuesto inicial.

 

 

La reinauguración del órgano restaurado

Entre los días 17 y 21 de septiembre del año 2007 se celebró en Antequera el I Congreso Internacional Andalucía Barroca, organizado por el Servicio de Investigación y Difusión de la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, en el que se establecieron cuatro Secciones: (I) Arte, Arquitectura y Urbanismo; (II) Historia Demográfica, Económica y Social; (III) Literatura, Música y Fiesta y (IV) Ciencia, Filosofía y Religiosidad. El acto inaugural tuvo lugar el primer día del Congreso en la iglesia del Carmen recién restaurada, con una conferencia magistral del profesor Antonio Bonet Correa, cerrándose la jornada a las 22.00 horas con un concierto de órgano en la Colegiata de San Sebastián a cargo del organista Miguel Bernal Ripoll.

Todos los congresistas que asistieron al concierto, así como aquellos antequeranos que también quisieron estar presentes, quedamos gratamente sorprendidos al comprobar no solo la calidad de los sonidos del instrumento restaurado, sino también el magnífico programa escogido para la ocasión de su reinauguración. Quienes oímos el concierto desde la sillería del coro quedamos impresionados de la profesionalidad del taller del maestro Grenzing y de la excelencia en la interpretación de Miguel Bernal, que en la actualidad es titular de la Cátedra de Órgano del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.

 

 

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